Janie Merlot está atrapada en medio de la nada. Y no está sola. Los lobos están merodeando cerca. Una luz misteriosa es su única esperanza de ayuda. Camina con dificultad por los bosques y encuentra una cabaña vacía. Refugio y seguridad, hasta que los lobos consigan entrar.
El terror de Janie se convierte en curiosidad cuando los lobos demuestran ser amistosos. Incluso tienen placas con nombres, Dall y Cavan. Trepa a la cama de la cabaña, necesitando descanso. Cuando se despierta, dos hombres están con ella, llevando las etiquetas de identificación de los lobos. Llevan a Janie a través de un viaje erótico como ninguno que hubiera conocido jamás y que nunca olvidará.

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